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Fiebre en bebés: cuándo preocuparse y qué hacer
11 feb 2026

Son las 3 AM y sentís que tu bebé está levantando temperatura. Le tocás la frente y sentís que quema. El corazón se te acelera y empiezan las preguntas: ¿Es grave? ¿Voy a la guardia? ¿Le doy algo?
La fiebre en niños es una de las consultas más frecuentes en pediatría, y también una de las que más angustia genera. Pero acá va la buena noticia: en la mayoría de los casos, la fiebre es solo una respuesta normal del cuerpo defendiéndose. Lo importante es saber cuándo actuar y cómo hacerlo bien.
¿Qué temperatura se considera fiebre?
No todas las temperaturas elevadas son iguales, y la edad de tu hijo marca la diferencia.
En menores de 3 meses:
Más de 38°C → Consultá siempre con el pediatra.
A esta edad cualquier fiebre requiere evaluación médica.
En mayores de 3 meses:
38°C a 38.5°C → Fiebre leve.
38.5°C a 39°C → Fiebre moderada.
Más de 39°C → Fiebre alta.
Pero recordá que el número en el termómetro es solo una parte del panorama: lo más importante es cómo se sienta tu hijo.
Cuándo es urgencia y cuándo podés manejarlo en casa
Llevá a tu hijo a la guardia inmediatamente si:
Tiene menos de 3 meses con fiebre.
Presenta fiebre de más de 40°C que no baja con antitérmicos.
Dificultad para respirar o quejido al respirar.
Fiebre que dura más de 72 horas.
Si está relativamente activo entre los picos de fiebre y toma suficientes líquidos, generalmente podés manejarlo en casa con observación constante.
Cómo medir la temperatura correctamente
El método que uses importa más de lo que creés. Te compartimos las mejores opciones:
Termómetro digital axilar: Dejalo 3-5 minutos, es el más práctico.
Termómetro digital rectal: El más preciso en menores de 3 meses.
Termómetro de oído: Rápido pero menos exacto (solo en mayores de 6 meses).
Evitá medirla después del baño o si estuvo muy abrigado, porque puede dar lecturas falsas.
Qué hacer en casa y qué no
El objetivo del tratamiento no es bajar la fiebre a 36.5°C, sino que tu hijo se sienta mejor. Una reducción de apenas 1°C ya puede marcar la diferencia. Ofrecele líquidos frecuentemente para evitar deshidratación, vestilo con ropa liviana sin abrigarlo de más, y mantené el ambiente fresco pero no frío. Podés usar ibuprofeno (solo en mayores de 6 meses) o paracetamol en las dosis adecuadas según su peso. Y lo más importante: dejalo descansar.
Somos humanos y todos podemos cometer errores, pero no bañes a tu hijo con agua fría pensando que así baja más rápido la fiebre, solo vas a provocarle escalofríos y más malestar. Si lo bañás, que sea con agua tibia fresca. No alternes ibuprofeno y paracetamol a menos que te lo haya indicado el pediatra, porque puede ser confuso y riesgoso.
Durante la fiebre es normal que no quiera comer, así que no lo fuerces. Priorizá que tome líquidos. Y olvídate del mito de abrigar para que transpire la fiebre, esto solo genera más malestar. Por último, nunca des antibióticos por cuenta propia ya que no bajan la fiebre y solo sirven para infecciones bacterianas. Siempre es mejor consultar a un médico.
La fiebre como aliada
Recordá que la fiebre no es tu enemiga: es la forma que tiene el cuerpo de combatir infecciones. Lo más importante es observar el estado general: cómo se comporta. Ante cualquier duda, siempre consultá con tu pediatra.
Cuando tu bebé tiene fiebre, lo último que querés es salir a buscar un termómetro o medicación. Con Exty podés consultar con pediatras online las 24 horas sin moverte de casa, recibir la receta digital si necesitás medicación específica, comparar precios de antitérmicos entre farmacias habilitadas, y pedir todo lo que necesites para recibirlo el mismo día en CABA, manteniendo los descuentos de tu cobertura médica.
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